Cada vez que se publica un estudio de reinserción laboral para mayores de 45 años con los datos de empleo, sea cual sea el resultado, en la Administración se ponen alguna medalla, aunque para ello tengan que interpretar de forma intencionada los datos obtenidos para justificar que su gestión está siendo óptima. Las diferentes administraciones del Estado, ya sean Central, Autonómica o Local, se vanaglorian de haber dado con la tecla de la solución del desempleo en España.

Hay Fondos de la Unión Europea, hay subvenciones de diferentes organismos, sean públicas o privadas, eso es un hecho, pero acerca de cómo se utilizan habría mucho de lo que hablar.

Somos conscientes de que muchas administraciones cuentan con personas que tienen buenas ideas, ganas e interés en cambiar la situación actual, pero eso casi nunca llega a la población desempleada y en muchos casos en riesgo de exclusión social. Este es uno de los aspectos más importantes a corregir para conseguir revertir una situación que cada día se torna más dramática.

Es cierto que cumplen con la obligación de que cada una de estas “Acciones” aparezcan publicadas en el Boletín Oficial de rigor, o en la web del Ayuntamiento de turno, pero ¿eso hace que la población interesada tenga conocimiento de dichas acciones? Creemos que no, creemos que hay una desconexión importante entre las administraciones y el público objetivo.

El esfuerzo que se pueda realizar por determinadas personas que son conscientes del gran problema existente no se traduce en resultados efectivos que mejoren la situación.

Existen demasiadas trabas entre las administraciones, conflictos de intereses, de atribuciones, de competencias, etc. que hacen que cualquier intento de poner en práctica una buena idea, se vea frenada por que “alguien”, no da su visto bueno por no encontrar una recompensa en ello.

Un ejemplo muy claro que ocurre en Marbella es la incapacidad de trabajar de forma eficaz de los dos organismos oficiales que se encargan de gestionar todo lo referente al empleo que son: el SEPE y el SAE, las trabas burocráticas, administrativas y de competencias, hacen que realizar cualquier gestión en ambos organismos de forma ágil y efectiva sea realmente complicada. Si a ello le sumamos la actual situación por el Covid-19, donde toda la gestión es a distancia y digital, el resultado es lamentable.

Los Ayuntamientos por su parte, también tratan de posicionarse con planes de empleo que traten de solucionar la situación laboral de los ciudadanos del municipio que se encuentran en una situación de desempleo, muchas veces de larga duración, pero una vez más nos encontramos con información que no llega de forma efectiva, no porque no exista, no porque no se trabaje en encontrar una solución óptima, sino porque no se tiene en cuenta que este tipo de población se encuentra en una situación de desamparo, de desanimo, de desgana, de impotencia y además de un puesto de trabajo, necesita recuperar su autoestima.

No vale solo con cursos de reciclaje, con trabajos temporales, con contrataciones masivas para campañas estacionales, antes de todo eso es recuperar a la persona y que vuelva a sentirse útil.

Pero en esta sociedad, no hay tiempo para eso, el egoísmo, la inmediatez y el salvar «tu parcela» sin que importe nada más parece ser lo más importante.

Para terminar , decir que todo se ve agravado con la pandemia del Covid-19 que estamos viviendo y que hace que todo sea mucho más complicado y si antes los trámites administrativos eran tediosos, farragosos e interminables, ahora es que ni siquiera se pueden realizar.

En este artículo contamos con la colaboración de José Felix Fernández Moreno

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